La muralla de Essaouira

Qué ver en Essaouira en un día

La costa marroquí que se ha puesto de moda

Dudé si ir a Rabat o desplazarme a Essaouira, la bonita ciudad de la costa marroquí que se encuentra a 200 kms. de Marrakech y es uno de los destinos de moda del país. Finalmente opté por la segunda opción y no me arrepentí. Por suerte, tenía muy cerca del riad la estación principal, a cinco minutos a pie, pero primero quise preguntar en otra pequeña terminal donde había furgonetas porque quizás llegarían antes o harían menos paradas.

Si bien, vi enseguida que no iban a llenar el vehículo rápido y que por tanto no saldrían, porque así funciona en Oriente Medio y en África. Si no se llenan las plazas del vehículo, no se sale. Me pasó lo mismo en Jordania y tengo entendido que en Egipto es similar. Fui enseguida a la estación principal, que estaba justo enfrente y ahí sí que el autobús salió más o menos rápido aunque tardó algo más de 3 horas en llegar.

En teoría el destino, en la costa atlántica de Marruecos, estaba más cerca pero el viaje se hizo un poco pesado. Iba a pasar más tiempo montado en el autobús que en la propia ciudad. De hecho, creo que llegué sobre las 13.30h y tuve que volver a las 19.00h porque era el último autobús de regreso a Marrakech. Por fin arribé en la pequeña ciudad (cerca de 80.000 habitantes) que tanto me habían recomendado.

A unos quince minutos a pie se encuentra la Medina de Essaouira, una de las mejor conservadas del país y protegida por murallas que miran al mar. Su zoco está repleto de productos de decoración y por supuesto de comida. Aproveché para tomarme unas lentejas porque hacía mucho que no las comía y un buen plato me salió a poco más de 1€.

Ya empezaba a oler a mar y es que el puerto (del siglo XVIII) estaba cada vez más próximo. Tras cruzar la Plaza de Moulay Hassan (la puerta de entrada a la medina) me topé con una fortificación construida por los portugueses y donde destaca el Castelo Real (1506). El recinto fue demolido por el Sultan Sidi Mohammed ben Abdallah en el siglo XVIII y hoy en día se le conoce como ‘Scala del Mar‘. Visitarlo cuesta 5€ y es una parada imprescindible para tomar las mejores fotos de la ciudad.

Essaouira, la preciosa ciudad de la costa marroquí.
La fortaleza de Essaouira, la preciosa ciudad de la costa marroquí, en un día sin apenas turistas.

La fortaleza, el gran tesoro de Essaouira

Aquí se rodaron algunas escenas de la popular serie Juego de Tronos, que muchos seguidores reconocerán enseguida. Pese a ser un lugar turístico, los viajeros apenas hicieron acto de presencia y es de agradecer porque la sensación de estar prácticamente solo es muy placentera. Desde aquí se puede observar de fondo toda la ciudad encalada y eso transmite mucha paz. A esta zona se le conoce como la «Sqala» de la Medina.

Al salir de la fortaleza me acerqué al viejo puerto, con sus encantadoras barcas azules que le dan un encanto especial al enclave. Es, sin duda, una de las postales de la ciudad. Aquí los pescadores asan los peces de manera casi improvisada: un par de mesas para sentar a unos pocos turistas y pescado fresco con el que darles de comer.

En Essaouira todos los rincones están muy próximos y yo no quería irme sin pisar la kilométrica playa. Me apetecía mucho andar por su arena fina y tocar el agua del mar, ya que siempre me transmite bienestar y sosiego. Es una sensación muy reconfortante. Y por fin fui a comer a un pequeño bar en una de las callejuelas de la medina. Me encantó lo que pedí: una ensalada de atún con aguacate y cebolla muy bien troceada y regada con mayonesa. Y como manda la tradición, aceitunas para acompañar.

Aún me quedaba una hora antes de que saliera el autobús y fui a dar una vuelta por el paseo marítimo de la antigua Mogador, que me recordó al malecón de La Habana. Sus cañones apuntando al enemigo por los huecos de la muralla te transportan a otra época. Es un lugar muy recomendable desde donde ver el atardecer.

El tiempo se me echaba encima y no quería perderme en el laberinto de callejuelas de la medina, pero antes de dejar esta encantadora ciudad costera, me tomé otro zumo natural de limón y jengibre, recién exprimido. Es una de las cosas que más me fascinó de Marruecos, honestamente. Cuando llegué a la estación el autobús ya estaba en su dársena y el viaje se me hizo más ameno porque una chica se sentó a mi lado y me dio conversación, pese a que su nivel de inglés era bastante pobre.

Essaouira fue uno de los destinos elegidos para rodar la famosa serie «Juego de Tronos»

En una de las paradas volví a pedir unos pinchos morunos porque en cuanto llegara a Marrakech me iría directamente al riad. Me quedaba por visitar al día siguiente el Jardin Majorelle (la casa-museo de Yves Saint Laurent ) y los jardines de La Menara; así como darme una última vuelta por la plaza de Jamaa el Fna.

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2 Responses

  1. Eres un viajero callejero.
    Eres un crack.
    No me gusta el tema inglés d la chica pq te entre tuviste y lo pasaste mejor q sólo, con leche.
    M
    e gustaría visitar Marrakech.

  2. Tienes vuelos muy baratos con Ryanair, tanto desde Madrid como desde Sevilla. ¡Yo volé por 35€ ida y vuelta! Y en un fin de semana se ve lo principal, no necesitas más tiempo.

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